IREN

Sobriedad, escultura y estética brutalista se unen en esta pieza de sobremesa.

Tallada en filita, su superficie muestra ondulaciones naturales moldeadas por el tiempo. La presencia de mica y clorita aporta un brillo sedoso y satinado que contrasta con la contundencia de su forma. Una lámpara que combina materia, textura y carácter.